Tecnología, infancia y adicciones: introducción a la ‘Nomofobia’

El término “adicción” suele estar asociado con fenómenos de extrema gravedad, sin embargo, un ser humano puede volverse adicto -incluso sin darse cuenta- a distintos estímulos totalmente legales y que pueden pasar completamente desapercibidos, como por ejemplo el uso desmesurado de dispositivos móviles.

La llegada de los teléfonos inteligentes cambió nuestra concepción de lo que era un teléfono móvil. Estos ya no se utilizan estrictamente para establecer comunicaciones auditivas, como antaño, sino que nos permiten tener nuestra cámara, navegador GPS, terminal de videojuegos e incluso nuestra propia biblioteca en la palma de nuestra mano. Su principal baza es sin duda su portabilidad, sin embargo, éstos también implican  distintos peligros para sus usuarios menos experimentados. Los teléfonos móviles son hoy en día nuestro vínculo virtual con el mundo, en cualquier lugar y momento, con todo lo que ello comporta.

Nomofobia

La nomofobia (no-móvil-fobia) se define como una sensación de pánico al estar alejados de nuestro teléfono, y aunque resulte un concepto nuevo para para muchos de nosotros, resulta suficiente con echar un vistazo a nuestro alrededor para reconocerla. ¿Has pensado en cuánto tiempo puedes estar sin revisar tu teléfono móvil?

Nomofobia y adolescencia

Este fenómeno resulta especialmente apreciable entre el colectivo de usuarios adolescentes, entre otras razones dada su condición de ‘nativos digitales’ y su natural predisposición para exponer socialmente sus vidas mediante plataformas sociales, y es que los teléfonos móviles otorgan muchas veces una falsa validez social a la actividad que se está llevando a cabo.

Anuncios